Deudas, neocolonia y propaganda

La tiranía instalada en El Salvador sigue sin encontrar salida a una crisis financiera que, tarde o temprano, pondrá en juego la supervivencia del régimen. Mientras tanto, continúa su huida hacia adelante y cuenta con el apoyo del belicismo imperial.

La apuesta, como ha sucedido en varios países de la región donde la ultraderecha ha alcanzado el gobierno, es impulsar un modelo de saturación propagandística permanente y masiva, para aplastar y eliminar del espacio de opinión pública cualquier voz disonante que cuestione el discurso oficial.

El endeudamiento, sin límites ni controles ciudadanos, permite al régimen continuar en esa línea de gastos y propaganda permanente. Semana a semana esa política se expresa en una Asamblea despojada de cualquier atributo legislativo, transformada en despacho administrativo del Ejecutivo, que “autoriza” endeudamiento sin condiciones.

Coherente con esa función de irresponsable pasapapeles legislativo, el pasado lunes 10, la Comisión de Hacienda de la Asamblea Legislativa demoró treinta y ocho minutos en aprobar nueve decretos que autorizaron $649 millones de nueva deuda. Otra cifra resulta interesante: hubo cero preguntas de los diputados respecto de cada uno de los préstamos aprobados.

La deuda pública de El Salvador superaba los $33,000 millones en agosto de 2025, de los cuales $22,124.86 millones eran deuda sin incluir pensiones y $10,970.01 millones correspondían a la deuda acumulada con los fondos de pensiones. Este monto combinado representa aproximadamente el 93% del PIB de 2024. 

Guerrerismo servil y endeudamiento

Mas allá de los intereses internos, el endeudamiento tiene relación directa con la dependencia de un imperio envuelto en guerras de agresión en la región contra naciones soberanas, cuyos gobernantes no han vacilado en plantar cara a un imperio decadente y corrupto, ávido de recursos que aspira a obtener mediante el despojo.

En esa ecuación de dependencia y traición, EEUU compra lealtades para romper canales de unidad latinoamericana, asegurando en caso de necesidad, la participación cómplice de gobernantes colonizados como Bukele en El Salvador, Milei en Argentina, o Noboa en Ecuador, para intentar justificar en foros internacionales los ataques contra territorio Bolivariano.

Las exigencias de “ayuda” van sin duda mucho más lejos, al menos en el caso de El Salvador. El 6 de noviembre The New York Times[1] informó de la utilización de la base aérea de Comalapa, en El Salvador, por parte de los EEUU, para escalar la agresión sobre la hermana República Bolivariana de Venezuela.


“Al menos tres aviones militares estadounidenses, entre ellos un avión de ataque fuertemente armado, han comenzado a realizar misiones desde el principal aeropuerto internacional de El Salvador, en una ampliación de la extraordinaria concentración de tropas estadounidenses en el Caribe, según un análisis de imágenes de satélite, comunicaciones de control del tráfico aéreo y datos de seguimiento de vuelos.

El avión de ataque, un AC-130J Ghostrider, está diseñado para destruir objetivos en tierra o en mar usando misiles o descargas de sus cañones y ametralladoras. Está operado por el Comando de Operaciones Especiales de la Fuerza Aérea, una unidad que lleva a cabo misiones sensibles para el ejército. The New York Times también identificó en el aeropuerto un avión de reconocimiento de la Marina y un avión de la Fuerza Aérea pocas veces visto y sin distintivos”.

 No resulta menor la información revelada por el NYT, en la medida que representa el involucramiento directo del país en un conflicto que afecta a naciones hermanas, y frente a las cuales El Salvador se alinea junto al agresor imperial. Nada de estas decisiones han sido consultadas con el pueblo al que dicen representar:

“[…]Es probable que el despliegue en El Salvador sea la primera vez que un país extranjero alberga aviones estadounidenses que podrían participar en ataques militares en la región. Y refleja además los cálidos lazos entre el gobierno de Trump y el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, quien ha apoyado la estrategia migratoria del presidente Trump al encarcelar a deportados de Estados Unidos en una conocida prisión de máxima seguridad.”

Consolidar vasallajes también incluye comprar a sus gobernantes el espacio y tiempo para que sus gobiernos sobrevivan. Los “amigos de Trump” han recibido ya salvatajes financieros a través del FMI y apoyo militar mercenario, en el caso de Ecuador.

Ninguno recibe críticas desde la Casa Blanca, a pesar de la corrupción conocida en cada caso, las violaciones a DDHH, o sus vínculos con la delincuencia organizada, incluyendo los carteles de la droga que la administración Trump dice combatir.  

Ahora esos países, junto a Guatemala, reciben un nuevo aliciente. El Gobierno de Donald Trump anunció este jueves 13 de noviembre que cerró acuerdos comerciales con Argentina, Ecuador, El Salvador y Guatemala. Reducirá o eliminará aranceles a importaciones desde estos países a cambio de facilitar a las empresas de EEUU un mayor acceso a esos mercados.

Más allá de discursos y poses para la prensa, lo cierto es que la irracional política arancelaria ha disparado los precios de productos básicos para el cosumidor estadounidense, que comienza a preguntarse si ha sido acertada la decisión de otorgar un segundo periodo al proyecto MAGA; esas dudas acaban de mostrarse en los recientes resultados electorales en la Unión Americana.

Amigos” tituló en un mensaje en inglés y español, el usurpador salvadoreño, para dar a conocer el comunicado conjunto de San Salvador y Washington. El mensaje afirma que el pacto «refuerza y amplía nuestra relación económica de larga data«. 

«Después de meses de intenso trabajo y diálogo franco con el gobierno de los Estados Unidos, nos convertimos en uno de los primeros países del mundo en alcanzar un acuerdo para reducir y eliminar aranceles«, celebró el presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo.

El ecuatoriano Daniel Noboa también celebró el acuerdo, afirmando en un comunicado en redes sociales que impulsará el sector exportador del país. Ecuador es un importante exportador de banano y camarón, además de petróleo.

El canciller argentino, Pablo Quirno, indicó que el acuerdo «crea las condiciones para aumentar las inversiones de Estados Unidos en Argentina e incluye reducción de tarifas para industrias clave, aumentando el comercio bilateral entre ambos países«. Agradeció al presidente Javier Milei, por su “convicción” respecto al acuerdo.

Doctor SV

Los pacientes del Instituto del Seguro Social Salvadoreño (ISSS) denuncian escasez de medicamentos y de agujas para hemodiálisis, lo que obliga a los profesionales de salud a utilizar inadecuadas agujas pediátricas para completar los procedimientos.

También resienten el poco personal en cirugía vascular, esencial para realizar la fístula arteriovenosa, procedimiento para conectar quirúrgicamente una vena y una arteria. Recuerdan que a diciembre de 2023 la institución contaba con 17 cirujanos especializados en el procedimiento; hoy solo cuentan con 8.

Esta es solo una de centenares de quejas y denuncias respecto a la atención médica, los servicios de salud pública, el deterioro alarmante de las instalaciones, escasez de medicamentos, así como la drástica reducción del personal, a partir del cumplimiento de las condiciones impuestas por el FMI y su programa de ajuste estructural.

Desde hace tiempo el deterioro de los servicios de salud es visto con sospecha por los profesionales del área, que perciben avances en la unificación de servicios del sistema público con los del ISSS, como paso a una gradual privatización del sistema.

La sospecha se recrudeció esta semana a partir de la cadena nacional presidencial donde el mandatario fue acompañado por personeros de la tecnológica Google, de financistas, y de técnicos en Inteligencia Artificial. Una coreografía montada para presentar la APP DoctorSV.  Algo “nuevo” que, en realidad, ya existía en El Salvador y en muchos lugares de América, la telemedicina. Lo “novedoso” de la presentación resultó ser lo más peligroso, la incorporación de Inteligencia Artificial a la plataforma de diagnóstico remoto.

Las sospechas surgieron de inmediato en el sector salud, porque han sido reiterados los casos en que el gobierno quedó en evidencia, tanto por las mentiras descubiertas, que siempre implicaron fondos que jamás pudieron ser recuperados, como por los reiterados fracasos en la implementación de tecnologías innovadoras. En El Salvador sigue presente el fiasco de Chivo Wallet y sus cajeros.

Hoy el problema puede ser aún mayor, porque integra una tecnología como la IA, en desarrollo y con importantes rezagos en la alimentación de información en su base de datos, como para ser confiable en materia de diagnósticos clínicos.  A ello se suma la sospecha, ya expresada por los gremios de la salud, de posibles negociados con el mundo empresarial farmacéutico, laboratorios y demás, que pueden sin duda beneficiarse muy rápidamente con este sistema.

Asociaciones gremiales señalan que hay dos detalles que generan inquietud: 1) la contratación del personal que dará la consulta; y 2) la poca transparencia en la compra de medicamentos en DoctorSV.

Manifiestan que tienen conocimiento que quienes brindan las consultas son médicos jóvenes, sin contrato, laborando por servicios profesionales, y que se ha recurrido a empresas “outsourcing”. “Precarizan el futuro de todos los profesionales de la salud joven de El Salvador”, señalan.

En cuanto a las medicinas, nos preocupa la poca transparencia de la compra de medicamentos para este proyecto de telemedicina, por ello las carencias de medicamentos e insumos en las unidades de salud y hospitales, pues priorizan el nuevo negocio de la entrega de medicamentos por farmacias privadas”.

Estas denuncias relacionadas al deterioro del sistema de salud han sido recogidas en el Foro Taller Nacional de Salud organizado por CONADESA, Coordinadora Nacional por la Defensa de la Salud del Pueblo Salvadoreño, que aglutina a destacadas y numerosas gremiales de la salud, tanto de los profesionales, como de los pacientes.

Un síntoma promisorio que nos muestra que, a pesar de la propaganda, de la permanente inducción desde el poder para hacer creer al pueblo que el neoliberalismo es la solución, los necesitados se van agrupando, se asocian, se organizan.

Esta es solo una de múltiples manifestaciones en que desde el ámbito gremial, sindical, de la sociedad civil y también desde la organización política de la izquierda, la situación se dinamiza, la asociatividad se acelera. La historia nos dice que cuando este pueblo comienza su caminar, ya no se detiene, aunque sus pasos iniciales sean lentos.

El tiempo, como en todo, se encargará de separar la mentira y la burla oficial ante las necesidades del pueblo, frente a la dura realidad cotidiana. No solo será el tiempo, sin duda, sino la activa organización popular en defensa de sus derechos.

[1] https://www.nytimes.com/es/2025/11/06/espanol/estados-unidos/el-salvador-eeuu-aviones.html?searchResultPosition=1

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